Versión 0.8 Beta. Ingresar | Registrese

Ingresar

 
E-mail :
Contraseña :
Aun no se ha registrado?
Click aquí
Inicio » Evangelio del día »
Evangelio del día

2017-01-24 - Evangelio según San Marcos 3,31-35

Publicado 2017/01/24
Autor : Sagrada Biblia

Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

| Imprimir | Email E-mail | Report! Corregir | Share

Carta de San Pablo a los Hebreos 10,1-10

Hermanos:
La Ley, que presenta sólo una sombra de los bienes definitivos y no la imagen auténtica de la realidad, siempre, con los mismos sacrificios, año tras ano, no puede nunca hacer perfectos a los que se acercan a ofrecerlos. Si no fuera así, habrían dejado de ofrecerse, porque los ministros del culto, purificados una vez, no tendrían ya ningún pecado sobre su conciencia. Pero en estos mismos sacrificios se recuerdan los pecados ano tras año. Porque es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados.

Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dijo: "Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad."" Primero dice: "No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias", que se ofrecen según la ley. Después añade: "Aquí estoy yo para hacer tu voluntad." Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

Salmo 39

Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito; me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides sacrificio expiatorio, entonces yo digo: "Aquí estoy".

He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; no he cerrado los labios: Señor, tú lo sabes.

No me he guardado en el pecho tu defensa, he contado tu fidelidad y tu salvación, no he negado tu misericordia y tu lealtad ante la gran asamblea.

Evangelio según San Marcos 3,31-35

En aquel tiempo, llegaron la madre y los hermanos de Jesús y desde fuera lo mandaron llamar. La gente que tenía sentada alrededor le dijo: "Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan." Les contestó: "¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?" Y, paseando la mirada por el corro, dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre."

 

Su voto :
0
Resultado :
0
- Votos : 0

Artículos Recomendados

El Coliseo Romano: Magnífico palacio espiritual

¡Qué magnífico palacio espiritual! Inmenso y fastuoso, es una de las matrices de maravillas en esta tierra....Más

Iglesia en España abre sus templos para acoger indigentes durante la ola de frío

Ejemplos de atención a indigentes por parte de la Iglesia durante esta ola de frío que azota a España, abundan...Más

Los Santos Ángeles Custodios: Protectores y abogados del hombre

El ángel custodio no nos fue dado apenas para las horas de peligro y de prueba, sino también para rezar e interceder por nosotros a todo instante. Él es nuestro mediador y abogado junto al trono del Altísimo, y ruega continuamente en favor de su protegido...Más

Prodigio de misericordia, conquistado por María

Esa convivencia maravillosa se hace por medio de la Eucaristía, infinito prodigio de misericordia que sólo una inteligencia divina podría excogitar y realizar. ...Más

La Maternidad Divina: origen de todos los privilegios marianos

Según la liturgia de la Iglesia, el día 1º de enero se conmemora la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios. De esta manera, el año se inicia bajo el patrocinio de Aquella que, por el poder del Espíritu Santo, engendró en su claustro al Verbo...Más

Últimos vídeos   ‹‹‹

Copyrigth Heraldos del Evangelio - Todos los derechos Reservados.