Versión 0.8 Beta. Ingresar | Registrese

Ingresar

 
E-mail :
Contraseña :
Aun no se ha registrado?
Click aquí
Inicio » Iglesia Católica » Lugares del Mundo »
Lugares del Mundo

La catedral de Bogotá

Publicado 2009/07/01
Autor : Redacción

Las catedrales son verdaderos relicarios de la historia de los países cristianos. Ejemplo característico de ello lo encontramos en Bogotá. Erigida en una meseta enclavada en Los Andes, a 2.600 metros del nivel del mar.

| Imprimir | Email E-mail | Report! Corregir | Share

 La catedral de Bogotá

 

catedralBta.jpg

Las catedrales son verdaderos relicarios de la historia de los países cristianos. Ejemplo característico de ello lo encontramos en Bogotá. Erigida en una meseta enclavada en Los Andes, a 2.600 metros del nivel del mar, es un monumento que sin duda resume en sí casi toda la historia de la nación colombiana.

Construida por obispos y monjes, destruida por terremotos, reconstruida en varias ocasiones, casi víctima del fuego en revoluciones, hoy alberga desde tumbas de conquistadores y virreyes hasta invaluables reliquias, tan históricas para la Iglesia como para el mundo.

La fundación de Santafé

La fundación de la ciudad de Santafé de Bogotá estuvo marcada por su carácter religioso. La elevación conocida como “La Sabana” era un lugar atractivo para fundar una población: clima benigno, agua abundante, una gran planicie con tierra extraordinaria para el cultivo, altas montañas como atalayas naturales de defensa.

Además se decía que no lejos de ahí se encontraba la famosa “El Dorado”, legendaria ciudad indígena que estaría repleta de tesoros fantásticos.

Gonzalo Jiménez de Quezada, el primer comandante en llegar, y cuyo cuerpo reposa actualmente en un altar lateral de la catedral de Bogotá, tomó posesión del lugar en nombre de los reyes de España en 1538.

Como acto principal de la fundación quiso que fuera celebrado el santo sacrificio eucarístico, ¿pero cómo hacerlo si no tenían cáliz ni copón?

La fe de aquellos hombres no se detenía ante semejantes dificultades.

Fundieron el plomo de sus municiones y confeccionaron con él los vasos sagrados, que se conservan hasta hoy en la catedral.

Fray Domingo de las Casas celebró aquella primera misa el 6 de agosto de 1538, en una capilla de tabique rodeada por doce chozas en las cuales se refugiaban los conquistado res y sus hombres. Este hecho fue visto por el piadoso fraile como un símbolo de Nuestro Señor Jesucristo rodeado por sus apóstoles.

Historia de la catedral

Debido a su posición estratégica, la ciudad fue elevada a la condición de capital del Nuevo Reino de Granada, razón por la cual el mismo emperador Carlos V pidió al Papa el 17 de abril de 1553 que se trasladara allá la sede episcopal de Santa Marta. La creación de la nueva arquidiócesis quedó establecida por la Bula In suprema dignitatis Apostolicæ specula, del 22 de marzo de 1564.

Como primer arzobispo fue nombrado Fray Juan de los Barrios, el cual encontró a su llegada tan sólo un templo de tabique cubierto de paja.

Hizo derrumbar enseguida esta precaria edificación para reemplazarla con una de piedras y tejas. A continuación vinieron una serie de construcciones, varias de las cuales fueron infelizmente destruidas por terremotos.

Finalmente, a principios del siglo XIX, un fraile capuchino con fama de santidad, Fray Domingo de Petrés, logró concluir la edificación de la catedral tal como hoy la conocemos.

Él mismo llegó a trabajar como simple albañil de la obra. Más adelante asumió la función de arquitecto, dedicando el día a este oficio, y la noche a la oración y las obras de misericordia.

El tesoro de la catedral

A través de los siglos la catedral recibió de manos de virreyes, de clérigos, de personas pudientes e incluso del pueblo fiel un gran número de reliquias, objetos de culto y piezas artísticas, que después de atravesar las vicisitudes del tiempo, forman hoy un auténtico tesoro.

Entre ellas se encuentra, por ejemplo, una reliquia del cráneo de santa Isabel de Hungría, obsequio de la reina Ana de Austria, esposa de Felipe II, al arzobispo Mons. Luis Zapata de Cárdenas, que había sido su confesor.

Desde el siglo XVI esta joya permanece en un relicario de plata maciza que representa el busto de la reina santa.

Otra pieza valiosa y muy apreciada es la pluma con que el Beato Pío IX firmó la bula del dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Esta pluma fue regalada al Papa por la Casa de Francia; a su vez, el pontífice la dejó como legado al cardenal De Lai. De este purpurado la recibió Mons. Ricardo Sanz de Samper, mayordomo de los palacios apostólicos, quien la dio como herencia a la “Catedral Primada de Colombia”.

Entre los muchos objetos destinados al culto divino destaca la custodia llamada “Preciosa”, verdadera joya confeccionada en 18 libras de oro fino y adornada con 3.223 piedras preciosas –entre diamantes, esmeraldas y amatistas– y 272 perlas. Fue donada por el 14º arzobispo de la ciudad, Mons. Antonio Álvarez, que movido por el deseo de glorificar al Señor Sacramentado, echó mano a la mayoría de sus bienes personales para elaborarla.

La Virgen del Topo

catedralBta2.jpg

Pero nuestro corazón vuela por encima de tantos objetos de valor –como los cálices de Limoges, las vinajeras de plata repujada, las custodias de oro macizo, los copones incrustados de granadas, las urnas de plata, los báculos de lapislázuli y esmalte– y se inclina reverente ante la capilla de la Patrona, donde se venera a la Santísima Virgen del Topo.

Ubicada al fondo de la catedral, esta imagen data de tiempos inmemoriales, atribuyéndose su origen a la misma Bizancio. Al llegar a tierras americanas recibió el culto de los indios en la aldea de Topo, en la región de Muzo, al norte de Bogotá, donde el año 1616 el conquistador García Varela la vio emitiendo grandes resplandores.

A raíz del hecho, el Capítulo de la Catedral –que gobernaba en ausencia del arzobispo– la hizo traer en solemne procesión, y desde entonces la capital la tomó como patrona.

El cuadro representa a la Madre de Dios llena de sufrimiento, con el rostro bañado en lágrimas, el corazón atravesado por una espada de dolor y con su Divino Hijo en el regazo, poco después del descendimiento de la cruz.

No cabe duda que gracias a la materna intercesión de semejante protectora, hoy posee Colombia un tesoro más grande que cualquier maravilla terrenal: la fe cristiana.

 

Su voto :
0
Resultado :
5
- Votos : 2

Artículos Recomendados

Con gran fervor, fieles bogotanos viven la Semana Santa en la Catedral Primada de Colombia

Las celebraciones de la Semana Mayor, que contó con procesiones en las calles principales del centro de Bogotá, fueron presididas por el Cardenal Rubén Salazar Gómez. ...Más

"El acto más grande de la conmemoración ha sido la liturgia"

Elsa Noguera, alcaldesa de Barranquilla, Colombia, agradece a Dios por la ciudad y manifiesta que la liturgia celebrada en honor de los 201 años de historia de la ciudad ha sido el acto más importante. ...Más

El beato que hizo reverdecer un viejo tronco para la conversión de un pecador

Su nombre es Mariano de Jesús Euse, es colombiano y hace 14 años, durante el Año Santo, fue beatificado por el Papa Juan Pablo II junto con otros 4 Siervos de Dios. En Gaudium Press compartimos la historia del Padre Marianito....Más

Se desarrolla en Bogotá Encuentro de Nuevas Formas de Vida Consagrada

El encuentro, que inició el pasado lunes 7 y culminará el 9 de abril, reúne en las instalaciones de la Conferencia Episcopal a los vicarios religiosos, nuevas formas de vida consagrada y sociedades de vida apostólica....Más

Una 'app' para orar el Sermón de las Siete Palabras

La aplicación también cuenta con el Santo Vía Crucis y meditaciones para visitar el Santísimo Sacramento el Jueves Santo. ...Más

Últimos vídeos   ‹‹‹

Copyrigth Heraldos del Evangelio - Todos los derechos Reservados.