Versión 0.8 Beta. Ingresar | Registrese

Ingresar

 
E-mail :
Contraseña :
Aun no se ha registrado?
Click aquí
Inicio » Oraciones » Vía Crucis »
Vía Crucis

VIII Estación - Jesús consuela a las hijas de Jerusalén

Publicado 2009/04/16
Autor : Mons. João Scognamiglio Clá Dias

Lo seguía una gran muchedumbre de pueblo y de mujeres, que se lamentaban y lo lloraban.

| Imprimir | Email E-mail | Report! Corregir | Share

V/. Nosotros os adoramos, oh Cristo, y os bendecimos.

R/. Que por vuestra Santa Cruz redimisteis al mundo.

Lectura:

Lo seguía una gran muchedumbre de pueblo y de mujeres, que se lamentaban y lo lloraban. Vuelto hacia ellas, dijo Jesús: “hijas de Jerusalén no lloréis por mí. Llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque van a venir días en los que se dirá: felices las estériles y las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron.” Entonces se pondrán a decir a las montañas: “Caed sobre nosotros” y a las colinas “sepultadnos”. Porque si en el leño verde se hace esto, ¿qué sucederá en el seco? (Lc. 23, 27-31).

Meditación:

ViaCrucis9.jpgEn su Vía Sacra rumbo al calvario, una gran multitud seguía a Jesús. Entretanto, no todos eran buenos. Allí estaban también aquellos que habían pedido su muerte, ansiosos por asistir a su último suspiro. No se puede descartar la hipótesis de la presencia de algunos hombres buenos, y afligidos con el enorme crimen que se desarrollaba delante de sus ojos. Pero también ellos se mantenían en la misma inacción cobarde que llevó a los apóstoles a abandonar al Divino maestro.

Solamente las mujeres “se golpeaban el pecho y lo lamentaban” . Son ellas más sensibles a la contrición, a la penitencia y a la compasión. Su conmovida piedad las llevaba a sufrir con Jesús, el Buen pastor, que había hecho el bien hasta con su sombra por todos los lugares por donde pasaba. ¡Cuántos beneficiados por Él no estarían en medio de la multitud...

Sin embargo, la sentencia ya había sido decretada. Los soldados Romanos no tenían otra alternativa sino ejecutarla, y con la crueldad tan común y frecuente con que eran tratados los prisioneros en aquellos tiempos.

“... Si en el leño verde se hace esto” – Jesús, la inocencia y la santidad, era conducido por los soldados romanos con brutalidad máxima. “¿qué sucederá en el seco?” –¿Cuál seria la violencia empleada en un futuro no muy distante por los mismos romanos, contra el pueblo allí representado? La responsabilidad por el pecado de deicidio pesaba sobre todos, y por eso Jesús profetizó el castigo que caería sobre los habitantes de aquella ciudad: “ llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos”.

Jesús, aunque sumergido en los tormentos de la Pasión, caminaba hacia el triunfo del cumplimiento de su misión. Sus sufrimientos eran una nueva corona de gloria, y por eso afirmó: “no lloréis por mí.” En su infinita justicia, Jesús advertía a las mujeres la necesidad de reparar el pecado colectivo. No bastaba conmoverse con la tragedia de un Dios injustamente tratado. Era indispensable aplacar la cólera divina contra la nación, por el crimen cometido.
(Breve pausa para reflexión)

Oración:

Oh Jesús, Señor de la Justicia, que premiáis todo bien y todo mal castigáis, dadme la gracia de tener plena conciencia de mis locuras, crímenes y pecados, a fin de pediros perdón con sinceridad. Cuanto más profundamente yo reconozca mis faltas, mejor será mi arrepentimiento y amplia será vuestra absolución. Veo ahora con toda claridad cuánta razón tenia san Agustín al afirmar que los pecadores colectivos son castigados en esta tierra. Comprendo cuánto debemos repararlos para evitar la santa ira de Dios.

No quiero dejar de confesaros, Señor, todo el horror que penetró en mi alma delante de tanta cobardía. ¡Nadie para defenderos! Dadme, Señor, la gracia de jamás tener vergüenza de defender vuestra honra. Y os pido perdón por todas mis infidelidades en esta materia.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

V/. Sagrado Corazón de Jesús, víctima de los pecadores,

R/. Ten piedad de nosotros.

V/. Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios descansen en paz.

R/. Amen.

 

Su voto :
0
Resultado :
0
- Votos : 0

Artículos Recomendados

El deseo de todos los Pontífices: Jesucristo, Rey del Universo

El recordado Papa Pío XI, a inicios de su Pontificado (1922-1939), analizaba en su primera Encíclica las causas de las supremas calamidades que abrumaban y afligían al género humano......Más

2017-11-22 - Evangelio según San Lucas 19,11-28

Señor, escucha mi apelación, atiende a mis clamores, presta oído a mi súplica, que en mis labios no hay engaño....Más

2017-11-21 - Evangelio según San Lucas 19,1-10

Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria, tú mantienes alta mi cabeza. Si grito invocando al Señor, él me escucha desde su monte santo....Más

2017-11-20 - Evangelio según San Lucas 18,35-43

Pero hubo muchos israelitas que resistieron, haciendo el firme propósito de no comer alimentos impuros; prefirieron la muerte antes que contaminarse con aquellos alimentos y profanar la alianza santa....Más

2017-11-19 - Evangelio según San Mateo 25,14-30

Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y despejados....Más

Últimos vídeos   ‹‹‹

Copyrigth Heraldos del Evangelio - Todos los derechos Reservados.