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Catecismo

La oración Cristiana

Publicado 2009/04/21
Autor : Monseñor Salvador Piñeiro García-Calderón

Hemos de orar con humildad, atención, confianza y perseverancia (Lc. 18, 2 ss).

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CUARTA PARTE

LA ORACIÓN CRISTIANA

 

 

312. ¿Qué es orar?

Orar es hablar con Dios, nuestro Padre celestial, para alabarle, darle gracias y pedirle toda clase de bienes.

313. ¿Tenemos obligación de orar?

Todos tenemos la obligación de orar, porque Dios es nuestro Señor y nuestro Padre, porque Jesucristo nos lo manda, y porque la oración es el medio ordinario de alcanzar la gracia y los demás beneficios de Dios (Mt. 6,5 ss).

314. ¿Cómo hemos de orar?

Hemos de orar con humildad, atención, confianza y perseverancia (Lc. 18, 2 ss).

315. ¿Escucha siempre Dios nuestras oraciones?

Dios escucha siempre nuestras oraciones y nos concede lo que es más conveniente para nuestra salvación.

316. ¿Cuándo es conveniente hacer la Señal de la Santa Cruz?

Es conveniente hacer la Señal de la Santa Cruz al acostarse y al levantarse, al entrar y salir del templo, antes y después de comer, en las tentaciones y peligros y al comenzar alguna obra importante.

317. ¿Cuántas son las bienaventuranzas?

Las bienaventuranzas son ocho:

1º Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
2° Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra.
3º Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
4º Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
5° Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
6º Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
7º Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
8° Bienaventurados los que padecen persecución a causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

 

ORACIONES DEL CRISTIANO

La señal del cristiano:

Por la señal de la Santa Cruz, + de nuestros enemigos +, líbranos, Señor Dios nuestro. + En el nombre del Padre + y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

Padrenuestro:

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, así como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.

Avemaría:

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre:

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

Acto de contrición:

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, porque os amo y estimo sobre todas las cosas.
A mí me pesa, Señor, pésame en el alma (se golpea en el pecho ) de haberos ofendido y no haberos amado; propongo, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad, piedad y misericordia infinita, que me los perdonaréis y me daréis la gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.

Oración de la mañana:

Señor y Dios mío, te adoro profundamente; te doy gracias por haberme creado, por haberme hecho cristiano y por darme este nuevo día.
Te ofrezco mi trabajo y las penas y alegrías de hoy. Concédeme tu ayuda para servirte con amor. No permitas que te ofenda y dame fortaleza para huir de las ocasiones de pecar. Amén

Credo:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, y en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos, y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; en la Santa Iglesia Católica; en la Comunión de los Santos; en el perdón de los pecados; en la resurrección de la carne y en la vida eterna, Amén.

Salve:

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A tí clamamos los desterrados hijos de Eva; a tí suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Acto Penitencial:

Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión; por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los Santos y a vosotros hermanos, que intercedais por mí ante Dios Nuestro Señor. Amén.

Al Ángel de la Guarda:

Ángel de la Guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, no me dejes solo, que me perdería.

Ángelus:
(Oración del mediodía)

V. El Ángel del Señor anunció a María
R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. Avemaría....
V. He aquí la esclava del Señor,
R Hágase en mí según tu palabra. Avemaría....
V. Y el Verbo de Dios se hizo carne,
R. Y habitó entre nosotros. Avemaría......
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.

Oremos : Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, te lo suplicamos, a fin de que conociendo por la anunciación del ángel, la Encarnación de Jesucristo tu Hijo, por los merecimientos de su Pasión y Muerte en la Cruz, lleguemos a la gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.

Gloria al Padre … (tres veces)Ángel de Dios, ya que el Señor me ha encomendado a Tí, ilumíname, custódiame, rígeme y gobiérname. Amén

Regina Coeli:
(Sustituye al Ángelus durante el tiempo pascual)

V. Reina del cielo, alegraos, aleluya.
R. Porque Aquél que merecisteis traer en vuestro purísimo seno, aleluya.
V. Resucitó, según dijo, aleluya.
R. Rogad a Dios por nosotros, aleluya.
V. Exultad y alegraos, Virgen María, aleluya
R. Porque el Señor resucitó verdaderamente, Aleluya.

Oremos: Oh Dios que os dignasteis alegrar al mundo con la resurrección de vuestro Hijo Jesucristo y Señor nuestro, concedednos os lo suplicamos, que por su Madre la Virgen María, alcancemos los gozos de la vida eterna; por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.


DURANTE EL DIA

Meditación:

Señor y Dios mío. Creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados, y gracia para hacer con fruto este rato de oración.
Madre mía Inmaculada, San José, mi Padre y Señor, Ángel de mi Guarda, intercede por mí.

Acción de Gracias:

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e inspiraciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada; San José, mi Padre y Señor; Ángel de mi Guarda, intercede por mí.

Bendición de la mesa:

Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos, que vamos a recibir de tus manos generosas. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Acción de gracias
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén

Al comenzar una obra:

Te rogamos, Señor, que inspires nuestras acciones y las continúes con tu ayuda, a fin de que todo cuanto oremos y obremos proceda siempre de Tí y por Tí lo concluyamos.
Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

Al emprender un viaje:

Con la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, caminemos sin tropiezo. El Señor nos dirija en nuestro camino y sus santos ángeles nos acompañen.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Jaculatorias u Oraciones Breves:

- De Belén salió Jesús, con José y con María. De mi casa salgo yo, con la misma compañía.- Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que te amo.
- Corazón dulcísimo de María, prepárame un camino seguro.
- Gracias, Señor, por los beneficios recibidos y no conocidos.
- Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.- Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo.

ORACIONES DE LA NOCHE

Por la señal de la Santa Cruz...

Oración: Creo, Dios mío, que estás aquí, te adoro con toda mi alma. Te pido perdón por todas las faltas que he cometido en este día. Que yo vea, Señor, las cosas malas que hice y lo bueno que dejé de hacer por negligencia o flojera.

Examen:

1. ¿Hoy me acordé de Dios durante el día?; ¿he rezado?

2. ¿He ofendido a Dios con algún pecado?

3. ¿He causado daño a mi prójimo?

4. ¿He ayudado a mi prójimo con alguna obra?

5. ¿He cumplido bien mis deberes?

6. ¿He rezado a la Virgen durante el día?

Acto de contrición:

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, porque os amo y estimo sobre todas las cosas. A mí me pesa, Señor, pésame en el alma (se golpea en el pecho ) de haberos ofendido y no haberos amado; propongo, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad, piedad y misericordia infinita, que me los perdonaréis y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.

Oración a la Virgen María:

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!, yo me ofrezco enteramente a vos; y en prueba de mi filial afecto os consagro en esta noche mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro, Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.

Al Ángel de la Guarda:

Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, no me dejes solo, que me perdería.

Jaculatorias:

Jesús, José y María, les doy el corazón y el alma mía.
Jesús, José y María, asístanme en mi última agonía.
Jesús, José y María, descanse en paz con ustedes el alma mía.

A la Reina del mundo:

Virgen María, Madre de la Iglesia, te recomendamos a toda la Iglesia. Acuérdate del pueblo cristiano que pone en tí su confianza, conserva sólida su fe, fortifica su esperanza; aumenta su caridad.
Acuérdate de aquellos que viven en la tribulación, especialmente de aquellos que sufren persecución y se encuentran en la cárcel por la fe. Concede a todo el mundo la paz en la verdad, en la justicia, en la libertad y en el amor. Amén.

CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

(Para rezar con las cuentas del Rosario)

Inicio: • Padrenuestro.. Avemaría...Credo...

Al comienzo de cada decena:

• Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero. (1 vez)

En cada cuenta de la decena:

• Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. ( 10 veces )

Al terminar cada decena:

• Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.(3 veces)

Al final de la Coronilla:

Oh Sangre y Agua que brotó del Corazón de Jesús, como una fuente de misericordia para nosotros, en Tí confío.

Oración de Consagración al Señor de la Divina Misericordia

¡Oh Misericordiosísimo Jesús! Tu bondad es infinita y los tesoros de tus gracias inagotables. Yo confío enteramente en tu Misericordia que supera todas Tus obras. Yo me consagro enteramente a Tí para vivir bajo los rayos de tu gracia y amor que brotaron de Tu Santísimo Corazón en la Cruz. Yo deseo propagar Tu Misericordia por medio de obras espirituales y corporales de la Misericordia, especialmente convirtiendo a los pecadores, consolando a los pobres, afligidos y enfermos, ayudándolos. Pero Tú me vas a proteger como Tu propiedad y Tu gloria, pues yo temo todo de mi debilidad y espero todo de Tu gran Misericordia. Que toda la humanidad conozca el abismo incomprensible de Tu Gran Misericordia, y ponga toda su esperanza en ella y la alabe por toda la Eternidad. Amén.

 

OBRAS DE MISERICORDIA

Las principales obra de misericordia son catorce: Siete espirituales y siete corporales.Las espirituales son estas:

• Enseñar al que no sabe.
• Dar buen consejo al que lo necesita.
• Corregir al que yerra.
• Perdonar las injurias.
• Consolar al triste.
• Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
• Rogar a Dios por los vivos y difuntos.

Las corporales son estas:

• Visitar y cuidar a los enfermos.
• Dar de comer al hambriento.
• Dar de beber al sediento.
• Dar posada al peregrino.
• Vestir al desnudo.
• Visitar a los presos y
• Enterrar a los muertos.

Oración de San Ignacio:

Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo lo que soy y poseo. Tú me los diste; a tí, Señor, lo devuelvo: todo es tuyo, dispón de ello, según tu voluntad. Dame tu amor y gracia, que eso me basta.

Oración a Jesús crucificado:

Heme aquí mi amado y buen Jesús, que postrado a vuestros pies, os ruego con el mayor fervor que imprimáis en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y propósito de nunca más ofenderos. Mientras que yo con todo dolor y compasión, voy considerando vuestras cinco Llagas, y aquellas palabras que de Vos decía el Santo Profeta David: "Han taladrado mis manos y mis pies y se pueden contar todos mis huesos".

Oración de San Francisco de Asís:

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
Que donde hay odio, ponga yo amor;
Que donde hay ofensa, ponga yo perdón;
Que donde hay error, ponga yo verdad;
Que donde hay desesperación, ponga yo esperanza;
Que donde hay tinieblas, ponga yo luz;
Que donde hay tristeza, ponga yo alegría. Haz, Señor, que no busque tanto ser consolado, como consolar; ser comprendido, como comprender; ser amado, como amar.
Porque es cuando nos damos, que recibimos; cuando nos olvidamos, que nos encontramos; cuando perdonamos, que obtenemos perdón; y es muriendo, que resucitamos a la vida eterna.

Oración de los esposos:

Señor, haz de nuestro hogar un lugar de amor. Donde no haya injurias, porque tú nos das comprensión; donde no haya amarguras, porque tú nos das paciencia; donde no haya rencor, porque tú nos enseñas el perdón; donde no haya abandono, porque tú estás siempre con nosotros. Señor, llena nuestras vidas. Que cada mañana amanezca un día más de entrega. Que cada noche nos encuentres con más amor de esposos; que vivamos todo el día en la ayuda y el consuelo mutuos.
Ayúdanos, Señor, para educar a nuestros hijos, según tu imagen y semejanza; para que vivamos nuestro amor conforme a tu voluntad; para que veamos en nuestra felicidad un motivo más para amarte; para que demos a los demás lo mucho que tú nos has dado. Te invitamos, Señor, a nuestro hogar. Amén.

Al iniciar una reunión:

Señor Jesús, tú dijiste: “Cuando dos o más se reúnan en mi nombre, yo estaré en medio de ellos”. En tu nombre queremos celebrar esta reunión para gloria tuya y bien de nuestros hermanos. Dígnate hacerte presente en nosotros, iluminándonos y fortaleciéndonos. Danos sinceridad y sencillez de corazón, amor a la verdad, la justicia y la paz. Refuerza los lazos de amistad cristiana que nos unen, y danos un corazón abierto y generoso para amar a todos los hombres, nuestros hermanos, como tú los amas. Amén.

Las siete últimas palabras de Cristo:

1º “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen” Lc. 23,24.
2º “Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso” Lc. 23,43.
3º “Dios mío. Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Mt. 27,46.
4º “Mujer, ahí tienes a tu hijo; hijo, ahí tienes a tu madre” Jn. 19,26-27.
5º “Tengo sed” Jn. 19,28.
6º “En tus manos encomiendo mi espíritu” Lc. 23,46.
7º “Todo está cumplido” Jn. 19,30.

Las siete palabras de la Virgen María:

1º “Cómo será eso, que no conozco a varón?” Lc. 1,34.
2º “He aquí la Sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra». Lc. 1,38.
3º El saludo a Isabel. Lc. 1,40.
4º Magnificat: “Proclama mi alma la grandeza del Señor...... “ Lc. 1,46.55.
5º “Hijo, ¿por qué nos has tratado así?” Lc. 2,48.
6º “No tienen vino” Jn. 2, 3.
7º “Hagan lo que Él les diga” Jn. 2, 5.

Los siete dolores de la Virgen María:

1º “Una espada te atravesará el alma”.
2º Huida a Egipto del asesino Herodes.
3º El extravío del Niño.
4º Contempla la pasión.
5º Muerte de Jesús
6º Recibe a Jesús en sus brazos.
7º Sepultura de Jesús.

Los siete gozos de la Virgen María:

1º La Encarnación.
2° La visita a Isabel.
3º El nacimiento del Niño.
4º Adoración de los magos.
5º Hallazgo del Niño.
6º Resurrección de su Hijo.
7º Asunción y Coronación.

Alma de Cristo:

Alma de Cristo, santifícame,
Cuerpo de Cristo,
sálvame,
Sangre de Cristo,
embriágame,
Agua del Costado de Cristo,
lávame,
Pasión de Cristo,
confórtame,
Oh mi buen Jesús!,
óyeme,
Dentro de tus llagas,
escóndeme,
No permitas que me aparte de TÍ,
Del enemigo malo,
defiéndeme,
En la hora de mi muerte,
llámame,
Mándame ir a Tí, Para que junto con tus ángeles y santos te alabe, Y te bendiga por los siglos de los siglos. Amén.

Vuelve a empezar:

Aunque sientas el cansancio, Aunque el triunfo te abandone,
Aunque un error te lastime, Aunque un negocio quiebre, Aunque una traición te hiera, Aunque una ilusión se apague,
Aunque el dolor queme tus ojos, Aunque ignoren tus esfuerzos, Aunque la ingratitud sea la paga, Aunque la incomprensión corte tu risa,
Aunque todo parezca nada.... Vuelve a empezar.

Fiestas de la Virgen:

Las principales fiestas de la Virgen son:

01 de Enero: María Madre de Dios.
02 de Febrero: Presentación de Jesús en el templo y Purificación de Santa María.
11 de Febrero: Nuestra Señora de Lourdes.
25 de Marzo: La Anunciación del Ángel a la Virgen María.
13 de Mayo: La Virgen de Fátima.
24 de Mayo: María Auxiliadora.
27 de Junio: La Virgen del Perpetuo Socorro.
09 de Julio: Nuestra Señora de Chiquinquirá
16 de Julio: Nuestra Señora del Carmen.
15 de Agosto: Asunción de María al Cielo.
22 de Agosto: Santa María Reina
08 de Septiembre: La Natividad de la Santísima. Virgen María.
12 de Septiembre: El santo nombre de María.
15 de Septiembre: Nuestra Señora de los Dolores.
16 de Septiembre: Nuestra Señora de las Lajas.
24 de Septiembre: Nuestra Señora de la Merced.
07 de Octubre: La Virgen del Rosario.
12 de Octubre: La Virgen del Pilar.
27 de Noviembre: La Medalla Milagrosa.
08 de Diciembre: La Inmaculada Concepción.
12 de Diciembre: La Virgen de Guadalupe.

EXPOSICIÓN Y BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO:

V. Les diste el pan del cielo (T.P. Aleluya)
R. Que contiene en sí todo deleite (T.P. Aleluya)

Oración: Oh Dios, que bajo este Sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu Pasión, concédenos que de tal modo veneremos los sagrados misterios de tu Cuerpo y Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu Redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo Esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos. Amén.

SANTO ROSARIO:

Misterios Gozosos (Lunes y Sábado)

1. La Encarnación del Hijo de Dios

“El ángel entrando donde estaba María, le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.... El Espíritu Santo bajará sobre tí y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso al que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios” (Lc. 1,28-35)

2. La Visita de María a su prima Santa Isabel

“¿Quién soy yo para que me visite la Madre de mi Señor?”En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre, y dichosa tú que has creído porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá” (Lc.1,43-45).

3. El Nacimiento de Jesús en Belén

“Estando allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no encontraron sitio en la posada” ( Lc. 2, 6-7)

4. La Presentación de Jesús en el Templo

“Cuando llegó el tiempo de que se purificaran conforme a la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor; así lo prescribe la Ley del Señor:“Todo primogénito varón será consagrado al Señor”, y para entregar la oblación conforme a la Ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones” (Lc. 2, 22-24).

5. Hallazgo del Niño Jesús en el Templo

“A los tres días lo encontraron por fin en el templo sentado en medio de los maestros de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que lo oían quedaban desconcertados de su talento y de las respuestas que daba” (Lc.2,46-49).

Misterios Luminosos (Jueves)

1. El Bautismo de Jesús en el Jordán

“Juan dice a Jesús: “Soy yo quien necesita ser bautizado por ti, y ¿Tú vienes a mí?" Jesús le respondió: Deja que hagamos así por ahora. De este modo respetaremos el debido orden. Entonces Juan aceptó” (Mt.3, 14-15).

2. Las Bodas de Caná

“Esta señal milagrosa fue la primera, y Jesús la hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en Él” (Jn. 2,11).

3. El anuncio del Reino de Dios

“Jesús fue a Galilea y empezó a proclamar la Buena Nueva de Dios. Decía: “El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Cambien sus caminos y crean en la Buena Nueva” (Mc. 1,14-15).

4. La Transfiguración

“Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte alto. A la vista de ellos su aspecto cambió completamente: Su cara brillaba como el sol y su ropa se volvió blanca como la luz” (Mt. 17,1-2).

5. La Institución de la Eucaristía

“Después tomó pan y, dando gracias, lo partió y se lo dio diciendo: “Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes”. Hizo lo mismo con la copa después de cenar, diciendo: “Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes”. “Hagan esto en memoria mía” (Lc. 22, 19-20).

Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)

1. La Oración de Jesús en el Huerto

“Él, alejándose de ellos a una distancia como de un tiro de piedra, se puso a orar de rodillas diciendo: Padre, si quieres aparta de mí este cáliz; sin embargo, que no se realice mi designio sino el tuyo” (Lc. 22,41-42).

2. Jesús es azotado

“Entonces les soltó a Barrabás: y a Jesús, después de mandarlo azotar, lo entregó para que lo crucificaran” (Mt. 27,26).

3. Jesús es coronado de espinas

“Le desnudaron y le echaron encima un manto rojo, después trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, y en la mano derecha una caña. Doblando la rodilla ante él, le decían de burla: “Salve, Rey de los Judíos” (Mt. 27, 28-29).

4. Jesús con la Cruz a cuestas

“Y con eso se hicieron cargo de Jesús. Cargando con su propia cruz, salió para un lugar que llamaban La Calavera, en arameo: Gólgota” (Jn. 19,17).

5. Jesús es crucificado y muere

“No hay amor más grande que dar la vida por los amigos” (Jn. 15, 13-15).

Misterios Gloriosos (Miércoles y Domingo).

1. La Resurrección del Señor

“Ahora bien, por haber muerto con Cristo, creemos que también viviremos con Él y sabemos que Cristo, resucitado de la muerte, no muere ya más, que la muerte no tiene dominio sobre Él” (Rom. 6, 8-9).

2. La Ascensión del Señor

“Lo vieron subir hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijos al cielo viéndolo irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: “Galileos: ¿qué hacen ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que se ha subido al cielo, volverá como lo han visto ustedes marcharse” (Hech. 1, 9-11).

3. La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles.

“Cuando el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego, las que, separándose se fueron posando sobre cada uno de ellos; y quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar idiomas distintos, en los cuales el Espíritu les concedía expresarse” (Hch.2, 1-4).

4. La Asunción de la Virgen al Cielo

“No estén agitados, confíen en Dios y confíen en Mí. La casa de mi Padre tiene muchas habitaciones, si así no fuera no les habría dicho que voy a prepararles sitio. Cuando vaya y se lo prepare, volveré para llevarlos conmigo, así donde esté Yo, estarán también ustedes. Ya saben el camino para ir a donde yo voy” (Jn. 14, 1-4).

5. La Coronación de María

“Entonces dijo María: “Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho tanto por mí; Él es Santo y su misericordia llega a sus fieles, generación tras generación” (Lc. 1,48-50).

¿QUIÉN ES UN SACERDOTE?

Un hombre configurado sacramentalmente con Cristo Sumo y Eterno Sacerdote.
Consagrado por Dios para el servicio de sus hermanos, como continuador de la misión salvífica de Jesús. Con potestad recibida de Cristo, por mediación de la Iglesia, para evangelizar, santificar y apacentar al pueblo de Dios.

¿QUÉ DEBE SER UN SACERDOTE?

Hombre de fe y gozosa esperanza, que ama como Cristo amó.

Hombre comprometido en la salvación integral de sus hermanos: cuerpo y alma, tiempo y eternidad, con Cristo y como Cristo.

Hombre de entrega generosa al servicio del Señor y de los demás.

Hombre lleno del Espíritu Santo que, dócil a su acción, realiza la obra de Jesús, se identifica con sus sentimientos y es transformado en Cristo.

¿QUÉ HACE UN SACERDOTE?

En comunión con el Obispo y el Presbiterio:

- actúa en nombre de Cristo Pastor.
- congrega a la comunidad cristiana.
- comunica la vida de Dios en el Bautismo.
- proclama la palabra divina.
- aviva la fe de los cristianos.
- anuncia con gozo el reino de Dios.
- invita e impulsa al amor de Cristo.
- perdona los Pecados en nombre de Dios.
- realiza el Sacrificio Eucarístico.
- ofrece con la inmolación de Cristo la oblación espiritual de los cristianos.
- alimenta a los fieles con la Eucaristía.
- aconseja y guía a los hombres que peregrinan hacia Dios.
- promueve la justicia en los individuos y en la sociedad.
- lucha por la paz y la unidad.
- fomenta la fraternidad.
- impulsa hacia la santidad.
- entrega su amor y su vida a Dios y a los hombres sus hermanos.
- consuela a los afligidos, alienta a los tristes, estimula a los decaídos, impulsa a los generosos, levanta a los que caen, asiste al moribundo.

Siempre con los ojos puestos en el Señor, confiado en su poder y en su misericordia.

Misión sublime la del Sacerdote, misión difícil.

Un hombre que tiene la misión, condicionado por la ley del pecado y sumergido en un mundo dañado por el egoísmo y la injusticia, tiene la misión de ser testigo de la luz, de la Vida, del Amor. Testigo de Dios.

Sólo el Espíritu Santo puede realizar esa maravilla en un ser humano.

Por eso es necesario orar mucho y sacrificarse por los sacerdotes y las vocaciones sacerdotales.

Te invitamos a que, al participar en la Celebración Eucarística del día del Señor, ofrezcas la Misa y la comunión dominical, por las manos purísimas de María, para que el Espíritu Santo nos conceda muchos sacerdotes santos y vocaciones sacerdotales abundantes y excelentes.

El Señor mismo nos lo manda: “La mies es mucha y los obreros son pocos, rogad al dueño de la mies que envíe operarios a su mies”.

Orar por los sacerdotes es responder al llamado apremiante del Señor y a una necesidad urgente de la Iglesia.

Unámonos todos para pedir a Dios santidad para nuestros sacerdotes y abundantes vocaciones para esta sublime misión.

ORACIÓN POR LOS SACERDOTES

A nuestro Santísimo Padre el Papa Benedicto XVI dale Señor tu corazón de Buen Pastor.

A los sucesores de los Apóstoles dales Señor, solicitud paternal por sus sacerdotes.

A los Obispos puestos por el Espíritu Santo, compromételos con sus ovejas, Señor.

A los párrocos enséñales a servir y no a ser servidos, Señor.

A los confesores y directores espirituales hazlos, Señor, instrumentos dóciles de tu Espíritu.

A los que anuncian tu Palabra, que comuniquen espíritu de vida, Señor.

A los asistentes de apostolado seglar, que lo impulsen con su testimonio, Señor.

A los que trabajan por la juventud, que la comprometan contigo, Señor.

A los que trabajan entre los pobres haz que te vean y te sirvan fieles, Señor.

A los que atienden a los enfermos, que les enseñen el valor del sufrimiento, Señor.

A los sacerdotes pobres, socórrelos Señor.

A los sacerdotes enfermos, sánalos, Señor.

A los sacerdotes ancianos, dales alegre esperanza, Señor.

A los tristes y afligidos, consuélalos, Señor.

A los sacerdotes turbados, dales tu paz Señor.

A los que están en crisis, muéstrales tu camino, Señor.

A los calumniados y perseguidos, defiende su causa, Señor.

A los sacerdotes tibios, inflámalos, Señor.

A los desalentados, reanímalos, Señor.

A los que aspiran al sacerdocio, dales la perseverancia, Señor.

A todos los sacerdotes, dales fidelidad a Tí y a tu Iglesia, Señor.

A todos los sacerdotes, dales obediencia y amor al Papa, Señor.

A todos los sacerdotes, que vivan en comunión con su Obispo, Señor.

Que todos los sacerdotes, sean uno como Tú y el Padre, Señor.

Que todos los sacerdotes, promuevan la justicia con que Tú eres justo, Señor.

Que todos los sacerdotes, colaboren en la unidad del presbiterio, Señor.

Que todos los sacerdotes, llenos de Tí, vivan con alegría en el celibato, Señor.

A todos los sacerdotes dales la plenitud de tu Espíritu y transfórmalos en Tí, Señor.

De manera especial te ruego por aquellos de quienes he recibido tus gracias; el sacerdote que me bautizó, los que me han absuelto de mis pecados reconciliándome contigo y con tu Iglesia. Aquellos en cuyas misas he participado y que me han dado tu Cuerpo en alimento. Los que me han transmitido tu Palabra y los que me han ayudado y conducido hacia Tí.

 

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