La luz de Navidad no se apaga como las luces artificiales, resalta Obispo costarricense

Publicado 2018/12/28
Autor: Gaudium Press

La reflexión fue transmitida por una radio local, y a través de ella el prelado recordó que el Hijo de Dios, con su nacimiento, trae a los hombres obsequios de amor y paz, pero antes que nada, "se nos da como regalo supremo para nuestra salvación"

Costa Rica - Ciudad Quesada (Viernes, 28-12-2018, Gaudium Press) Por ocasión de la Solemnidad del Nacimiento del Niño Jesús, el Obispo de Ciudad Quesada (Costa Rica), Mons. José Manuel Garita Herrera, exhortó a los fieles a dar de sí a los más necesitados durante el período de la Navidad, festividad cuya luz no se apaga como ocurre con las luces artificiales, sino que dura la eternidad entera.

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La reflexión fue transmitida por una radio local, y a través de ella el prelado recordó que el Hijo de Dios, con su nacimiento, trae a los hombres obsequios de amor y paz, pero antes que nada, "se nos da como regalo supremo para nuestra salvación".

"Jesús es el Niño que nace para darnos su vida, es quien viene a transformar la humanidad asumiendo nuestra carne. Se hace uno con nosotros, vive entre nosotros y nos da la dignidad de hijos de Dios. Este no es un acontecimiento que recordamos o una simple anécdota: este Nacimiento de Jesús es el hecho que irrumpió en la humanidad y que vivimos hoy, que se hace actual y que sigue marcando la historia", resaltó.

En este sentido, el Obispo costarricense aseguró que "la luz de Navidad no se apaga como las luces artificiales, sino que dura por toda la eternidad y alcanza toda la creación". Por este motivo, invitó a los fieles a renovar la Fe "para que la luz del Señor nos permita darle gloria por las maravillas que ha hecho en nosotros y caminar en la vía de la paz, la justicia, la armonía, la solidaridad".

Mons. Herrera indicó que la "Navidad es vivir el amor pleno de Aquel que es nuestro amor primero y ocuparnos de las cosas de Dios, aunque esto incomode al mundo, pues el deseo y la misión encomendada es anunciar las maravillas del Señor a todos".

Concluyendo su reflexión de Navidad, el Obispo recordó que Jesús nació "en un momento concreto de la historia y en una familia concreta constituida por María y José. (...) En la Navidad el Hijo de Dios se hace hombre para darnos la dignidad de hijos de Dios y para que participemos de la naturaleza divina de Dios. Que en esta Navidad asumamos, vivamos y testimoniemos la grandeza del Señor en nuestro corazón y en la sociedad". (EPC)