Oración para pedir la Salvación

Publicado 2009/03/21
Autor: San Agustín

Socorredme Señor y vida mía, a fin de que no venga a morir en mi maldad!

Socorredme Señor y vida mía, a fin de que no venga a morir en mi maldad! Si no me hubieseis creado, no existiría; me creasteis y pasé a existir; si no me dirigiereis, cesaré de existir.

No fueron encantos o méritos míos lo que os compelieron a darme el ser, sino vuestra infinita munificencia.

Os suplico, pues, que aquel mismo amor que os compelió a crearme, pueda igualmente moveros a regirme; puesto que, ¿de qué aprovecha que vuestro amor os haya compelido a crearme, si yo muriese en mi miseria, privado de la dirección de vuestra diestra?

Que os obligue, Señor, a salvarme esa misma clemencia que os llevó a sacar de la nada a quien yacía en la nada; que os venza para liberarme, la caridad que os venció en crearme, pues no es hoy menor este atributo vuestro de lo que era entonces.

Vos sois la misma caridad, que siempre sois y no mudáis. Vuestra mano no se ha acortado, de tal modo que no  podáis salvarme; ni se ha endurecido vuestro oído, que no os sea dado más oírme.