Inicia en Italia investigación diocesana para beatificación de Madre Anselma Viola

Publicado 2017/11/14
Autor: Gaudium Press

La fundadora de la Congregación de las Hermanas Misioneras Catequistas de Jesús Redentor fue misionera en Perú y Bolivia. Pertenecía al Instituto de Hijas de Santa Ana de Roma, donde ingresó en 1915.

Roma (Martes, 14-11-2017, Gaudium Press) De Italia hasta América Latina, este fue el recorrido que realizó la Madre Anselma Viola, fundadora de la Congregación de las Hermanas Misioneras Catequistas de Jesús Redentor, cuya investigación diocesana para su causa de beatificación fue presentada el jueves 9 de noviembre en Roma por Mons. Slawomir Oder, vicario judicial del Tribunal Diocesano.

Madre Anselma ingresó como novicia al Instituto de las Hijas de Santa Ana de Roma en 1915. Estando en esta comunidad, es enviada a misión a América Latina, primero a Perú y luego a Bolivia, donde pasados los años se refugia en las periferias de La Paz, lugar en el cual dirige un colegio de su institución.

Madre Anselma Viola.jpgEs aquí donde al ver la pobreza y la apatía que existía ante Jesús Sacramentado, que nace en su corazón el deseo de hallar adoradores para frenar dicha indiferencia. También crece en su corazón el anhelo de ayudar a los más pobres, ya que descubre en ellos la presencia de Jesús.

Con el tiempo, dándole respuestas a estos anhelos, recibe la inspiración para fundar una nueva familia religiosa guiada por la educación catequética, que nace el 21 noviembre de 1941. Una fundación que no le fue fácil a Madre Anselma, ya que en 1939, regresando a Italia, deja su instituto, para dedicarse de lleno a la nueva obra misionera catequística.

Por Petición del Obispo de Rieti, Mons. Benigno Luciano Migliorini, es enviada a Collalto Sabino, donde en 1941 tiene lugar la fundación de la Congregación de las Misioneras Catequistas, inspirada en "Amor, Reparación, Apostolado", que es el lema de la institución, y refieren a la Eucaristía: "Bien más precioso de la Iglesia".

La Congregación recibe en 1949 la aprobación diocesana. En 1980, el 8 de mayo -y tras años de espera-, se abre la primera misión en Uruguay. "El deseo nutrido de Madre Anselma por tantos años de ofrecer su obra entre los pobres de América Latina se realza tras un largo periodo de oración y sufrimiento", comentó el vicario judicial del Tribunal Diocesano.

Ya avanzada en edad, tiene la alegría de ver partir a misión a cuatro de las Hijas de Congregación. Poco después, el 9 de enero de 1983 fallece. "Fue una mujer capaz de sufrir incomprensiones de todo tipo, generosa en el donarse y sin reservas, heroica en su testimonio de fe, hija del a Iglesia que nutría con amor incondicional. En michas ocasiones dijo a sus hijas: ‘La Santa Iglesia: demos gracias al Señor por perteneceré y amémosla mucho'", agregó Mons. Oder.

En 1984 su Congregación recibe la aprobación pontificia.

De la redacción de Gaudium Press, con información de RomaSette.it y suoreinmissione.org.