Versión 0.8 Beta. Ingresar | Registrese

Ingresar

 
E-mail :
Contraseña :
Aun no se ha registrado?
Click aquí
Inicio » Iglesia Católica » Historia Sagrada »
Historia Sagrada

“Como yo os he amado”

Publicado 2016/11/26
Autor : Hna. Emelly Tainara Schnorr, EP

Cuando el vicio y el pecado reinan sobre el mundo, como funestas consecuencias del egoísmo, la humanidad necesita una renovación que le muestre el verdadero sentido de su existencia.

| Imprimir | Email E-mail | Report! Corregir | Share

Al contemplar en la Sagrada Escritura los comienzos de la humanidad, vemos cómo los acontecimientos parecen que toman rumbos inesperados.

Expulsados del paraíso después de la caída original, Adán y Eva tuvieron dos hijos: Caín y Abel (cf. Gn 4, 1-2). Ambos crecieron bajo la mirada atenta y los cuidados de sus padres, que se esmeraban en inculcarles en el alma las enseñanzas recogidas en el Jardín del Edén. Sin embargo, Adán y Eva se asombraban con la diferencia que había entre ellos: el mayor era "violento, [...] orgulloso y vengativo", mientras que el más joven era "dulce y pacífico, [...] piadoso y justo".1

Con el paso del tiempo, el primogénito se hizo agricultor y el otro, pastor de ovejas. Al presentar sus sacrificios a Dios, el inocente Abel ofrendaba las primicias de sus rebaños y la carne más suculenta de las víctimas, mereciendo el agrado del Creador. Caín, no obstante, ofrecía los frutos de la tierra que no le hacían falta, y éstos eran rechazados por el Señor. Por eso, se inflamó de cólera y envidia contra su hermano, culminando en el primer fratricidio de la Historia (cf. Gn 4, 3-8).

Funestas consecuencias del egoísmo

Caín mata a su hermano Abel Catedral de Sligo (Irlanda)
Con la muerte de Abel se iniciaba
el horrendo camino que gran parte
de los hombres recorrería a lo
largo de los tiempos.
¿Qué le había llevado a convertirse en un asesino? Caín se mostraba cumplidor de sus horarios y obligaciones. Sin embargo, su interior estaba lleno de egoísmo. Trataba de llamar la atención de Eva y buscaba oír de su padre: ¡Qué buen hijo tengo! "Quería el elogio, el incienso, el consuelo de ser bienquisto y bien visto. Pero, en el fondo, hacía todas las cosas por amor propio",2 y eso fue lo que acabó llevándolo a matar a su hermano. "Egotista, hijo del pecado y llevando las marcas del pecado dentro del alma, era un hombre que hacía las cosas por puro interés".3

Ahora bien, según le dijo el Señor a Santa Catalina de Siena, tal defecto tiene consecuencias funestas: "El egoísmo, que es la negación del amor al prójimo, se constituye en principio y fundamento de todo mal. Es la raíz de todos los escándalos, odios, crueldades y daños causados a los demás".4

Con la muerte de Abel se iniciaba el horrendo camino que gran parte de los hombres recorrería a lo largo de los tiempos. Basta con que echemos un vistazo por las páginas bíblicas para que encontremos en ellas numerosos ejemplos de egolatría y desprecio por el prójimo. En el transcurso de los siglos, los hombres se han ido alejando de la virtud, cayendo en los peores salvajismos y crueldades.

Antes de que Jesús naciera, el vicio y el pecado reinaban sobre el mundo, y la humanidad necesitaba una renovación que le diera sentido a su existencia.

Renovación de la tierra y división de la Historia

Llegada, por fin "la plenitud del tiempo" (Ga 4, 4), en una fría y rústica gruta junto a la ciudad de Belén nacía un niño, que traía la solución para todos los males. Vino no sólo para reparar el pecado y curar las heridas que derivan de él, sino también a elevar a los hombres a un nuevo grado de santidad, inimaginable en la Antigua Alianza.

Es lo que afirma Mons. João Scognamiglio Clá Dias en uno de sus célebres comentarios al Evangelio: "Aquel divino Niño, al nacer en un sencillo pesebre, reparaba los delirios de gloria egoísta que los pecadores buscaban ansiosamente. Se encarnaba para cumplir la voluntad del Padre y darnos con ello un perfectísimo ejemplo de vida".5

De Él emanaban afabilidad, dulzura, un deseo enorme de hacer el bien, una sed ardiente de perdonar, atrayendo hacia sí e infundiéndoles confianza. Cristo iba promoviendo una renovación de las costumbres y modos de ser de los hombres de todas las condiciones, de todos los tiempos y naciones: "Nuestro Señor Jesucristo [...] predicó en el mundo el amor al prójimo. Y, sobre esta base enteramente nueva, renovó la tierra, hasta tal punto que la Historia quedó dividida en dos grandes períodos: la era anterior a su nacimiento y la era cristiana".6

Nacimiento de Jesús - Basílica de la Natividad, Belén (Israel)
No sólo vino para reparar el pecado,
sino también a elevar a los hombres
a un nuevo grado de santidad.
Y esa fue su actitud durante toda su vida terrena: un abismo de bondad, amor y misericordia.

Renovador fuego del amor divino

Sin embargo, la Ley mosaica ya lo determinaba: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas" (Dt 6, 5). Y añadía todavía: "amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Lv 19, 18). Entonces se podría decir que no había novedad en la enseñanza del Salvador.

El divino Maestro, no obstante, amplió este precepto cuando dijo: "Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también unos a otros" (Jn 13, 34). A partir de ese momento no era suficiente amar al prójimo: era necesario amarlo como Él amaba.

"Él nos amó, para que nos amemos mutuamente",7 subraya San Agustín. "Este amor, carísimos hermanos, renovó ya entonces a los justos de la Antigüedad, a los patriarcas y profetas, como renovó después a los Apóstoles, y es el que también ahora renueva a todas las gentes; y el que de todo el género humano, difundido por todo el orbe, forma y congrega un pueblo nuevo [...]. Oyen y observan el ‘mandato nuevo que os doy, de amaros unos a otros', no como se aman los hombres por ser hombres, sino como se aman por ser dioses e hijos todos del Altísimo, para que sean hermanos de su único Hijo, amándose mutuamente con el amor con que Él los ha amado, para conducirlos a aquel fin que les sacie y satisfaga todos sus deseos".8

El Señor nos invita, por tanto, a tener un amor por el prójimo llevado hasta el punto de, si fuera preciso, entregarle la vida, como Él mismo lo hizo. Siguiendo su ejemplo, amémonos unos a otros por amor a Dios, llevando a todos la luz de la salvación. De este modo, nuestro mundo, tan egoísta y alejado de los preceptos divinos, será también renovado por el fuego del amor divino, trayéndonos una nueva era, como en los tiempos de Jesús.

1 BERTHE, CSsR, Agustín. Relatos bíblicos. Porto: Civilização, 2005, p. 24.
2 CLÁ DIAS, EP, João Scognamiglio. Homilía del jueves de la I Semana del Tiempo de Navidad. Caieiras, 5/1/2006.
3 Ídem, ibídem.
4 SANTA CATALINA DE SIENA. O Diálogo. 8.ª ed. São Paulo: Paulus, 2004, p. 38.
5 CLÁ DIAS, EP, João Scognamiglio. ¡Paz! ¿Dónde estás? In: Lo inédito sobre los Evangelios. Città del Vaticano- São Paulo: LEV; Lumen Sapientiæ, 2012, v. V, p. 105.
6 CORRÊA DE OLIVEIRA, Plinio. A Igreja: formadora de uma civilização. In: Dr. Plinio.
São Paulo. Año IV. N.º 41 (Agosto, 2001); p. 16.
7 SAN AGUSTÍN. In Ioannis Evangelium. Tractatus LXV, n.º 2. In: Obras. 2.ª ed. Madrid: BAC, 1965, v. XIV, p. 299.
8 Ídem, n.º 1, pp. 297-298.

 

Su voto :
0
Resultado :
0
- Votos : 0

Artículos Recomendados

Perdón, envidia y desconfianza

El hijo pródigo regresó a casa porque la misericordia de Dios lo dejó caer hasta el fondo del abismo sin dejarle perder la vida ni la fe....Más

Continúa la saña de la persecución a la Iglesia: el caso de la diócesis china de Fuzhou

ras el acuerdo entre la Santa Sede y el gobierno chino el año pasado, el acoso a la Iglesia se ha mantenido y según muchos testimonios se ha acentuado. Miremos el caso de Fuzhou....Más

"Cátedra de Pedro"- los Heraldos del Evangelio cumplen 18 años

El 22 de febrero de 2001, durante la conmemoración de la Fiesta Litúrgica de la Cátedra de San Pedro, el Santo Padre Papa Juan Pablo II reconoció el carisma de los Heraldos del Evangelio, y los erigió como Asociación Internacional de Derecho Pontificio....Más

Seminario de Estudios Laicales en Sevilla abordará el tema el Discernimiento

Un nuevo ciclo de ponencias inician este 21 de enero por iniciativa de la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar. El llamado a la santidad será el eje central de las sesiones....Más

En Getafe, España, lanzan iniciativa para llevar la devoción del Sagrado Corazón de Jesús a los jóvenes

"Vida con Corazón", así se llama esta propuesta que fue lanzada en el día de San Valentín y en el marco de la celebración del Centenario de la Consagración pública de España al Corazón de Jesús. ...Más

Últimos vídeos   ‹‹‹

Copyrigth Heraldos del Evangelio - Todos los derechos Reservados.