Versión 0.8 Beta. Ingresar | Registrese

Ingresar

 
E-mail :
Contraseña :
Aun no se ha registrado?
Click aquí
Inicio » América Latina »
América

La enfermedad del alma es fácil de curar, dice el Cardenal Cipriani

Publicado 2017/01/16
Autor : Gaudium Press

"¿Cómo es el dolor del alma?", se preguntó el Cardenal en su programa radial Diálogo de Fe, para responderse con algunos de los síntomas

| Imprimir | Email E-mail | Report! Corregir | Share

Lima (Lunes, 16-01-2017, Gaudium Press) En su más reciente programa radial Diálogo de Fe, el sábado pasado, el Cardenal Cipriani habló de las enfermedades del alma y de las curas para esas enfermedades. También agradeció a las personas que le expresan su cercanía, y dijo que el prinicipal interlocutor del programa es Dios. "En este Diálogo de Fe, en el que cada uno de nosotros, delante de Dios, dialoga, el gran interlocutor no es Armando ni el cardenal Cipriani, el gran invitado y gran interlocutor siempre es ese Dios que está en el alma de cada uno de ustedes, en cada rincón. Yo no puedo desde aquí darle instrucciones a Dios, yo sugiero unas ideas y Dios va haciendo en el corazón de cada uno un diálogo".

El pecador, enfermo del alma

1.jpgDijo el purpurado limeño que "el pecador está enfermo del alma. No es que le duela la cabeza, le duele el alma". "¿Cómo es el dolor del alma?", se preguntó el Cardenal, para responderse con algunos de los síntomas: "El dolor del alma es una tristeza interior, una cierta reacción de violencia, una crítica un poco ácida, una impaciencia que no hay quien la aguante, un egoísmo que siempre está buscando lo suyo".

Para estos enfermos, formuló la receta: "Esta enfermedad del alma, por un lado es fácil de curar, pero no con medicinas. La pastilla más importante es hablar con Jesús: 'Tengo un dolor en el alma, estoy dolido porque mi hijo está un poco preocupado, no lo veo bien encaminado, he tenido una discusión con mi esposa o tengo un enfermo en la familia y no sé qué hacer' ".

"Háblale al médico, a Jesús que estaba con los publicanos y los pecadores. Y lógicamente la curación, cuando ya está identificada esa enfermedad, muchas veces necesitamos acudir a la confesión. Es decir, aceptar delante de Dios: "esta es mi enfermedad y estoy arrepentido, no sé qué hacer, estoy harto de mi vida, no estoy contento con lo que hago pero quiero cambiar".

Al final del programa el purpurado recordó la catequesis papal del pasado miércoles 11 de enero, sobre los ídolos modernos, e instó a poner la confianza en Dios y en sólo Dios.

Con información de la Oficina de Comunicaciones del Arzobispado de Lima.

Su voto :
0
Resultado :
0
- Votos : 0

Artículos Recomendados

Cardenal Cipriani resalta que profesores deben llevar la luz de Cristo a sus alumnos

El Cardenal Juan Luis Cipriani presidió el pasado viernes la Misa de Envío de los funcionarios de los colegios parroquiales pertenecientes a la Arquidiócesis de Lima, Perú. La celebración contó con la participación de promotores, directores, docentes...Más

"A Dios no se engaña", advierte el Cardenal Cipriani

El Primado del Perú habló del sentido profundo de la Epifanía...Más

Cardenal Cipriani presenta nuevo libro de preparación para la Confirmación

El pasado miércoles 19, el Arzobispo de Lima Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, presentó el libro "Te sigo para ser tu testigo", itinerario de inspiración catecumenal para jóvenes que se están preparando para confirmarse...Más

Cardenal Cipriani administra el sacramento de la confirmación a 600 personas

El pasado domingo 16 de diciembre, el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, administró el sacramento de la confirmación a 600 jóvenes y adultos de la región de Manchay...Más

Cardenal Cipriani exhorta a las familias a preservar el verdadero sentido de la Navidad

En su programa radiofónico semanal, "Diálogo de Fe", el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani, abordó algunos aspectos de uno de los principales acontecimientos de la Fe Católica: la celebración de la Navidad...Más

Últimos vídeos   ‹‹‹

Copyrigth Heraldos del Evangelio - Todos los derechos Reservados.