Versión 0.8 Beta. Ingresar | Registrese

Ingresar

 
E-mail :
Contraseña :
Aun no se ha registrado?
Click aquí
Inicio » Iglesia Católica » Entrevistas »
Entrevistas

Belleza y responsabilidad de la familia

Publicado 2009/04/01
Autor : Redacción

Entrevista con Mons. Kart Josef Romer. Con su larga experiencia pastoral y sólida formación humana, presta valiosos servicios a la Iglesia en el cargo de Secretario del Pontificio Consejo para la Familia.

| Imprimir | Email E-mail | Report! Corregir | Share

 Belleza y responsabilidad de la familia

 

belleza.jpg

Aquel dramático 13 de mayo de 1981, cuando el Santo Padre Juan Pablo II sufrió el atentado que casi le arrebató prematuramente la vida, también llevaba consigo el documento de aprobación del Pontificio Consejo para la Familia.

“Así, este Consejo nació bautizado con la sangre del Papa” , comenta Mons. Karl Romer.

Heraldos del Evangelio: Nació con una importante función…

Mons. Romer: Su principal función es mantener el contacto con los obispos del mundo entero, especialmente con las Conferencias Episcopales, con el fin de estudiar y buscar soluciones a la problemática de cada país en el campo familiar.

Naturalmente, existen algunos países con una situación más preocupante, a los que seguimos con mayor atención.

En Brasil, por ejemplo, hubo cosas trágicas pero también cosas bellas. El año pasado, la Conferencia Episcopal brasileña preparó un Directorio sobre la Pastoral Familiar, muy bien hecho. Eso lo apoyamos con fuerza y alegría desde el Pontificio Consejo.

HE: ¿Puede mencionar alguna situación que requiera una atención especial?

Mons. Romer: Algunas Conferencias Episcopales enfrentan dificultades.

En Asia hay cosas que casi no tenemos valor para exponer públicamente, como el aborto selectivo. En ciertas regiones de India y China, muchos pequeños no llegan a nacer por ser de sexo femenino. Motivos culturales y económicos les hacen matar a las niñas antes de nacer. Son actitudes con un lastre cultural e histórico. Pero el hecho es que dentro de algunos años van a faltar en India alrededor de 15 millones de mujeres. Y eso será un enorme problema para el país. Eso supone un problema que hoy no cobra aún toda su dimensión, pero que en algunos años representará el colapso de la sociedad.

HE: ¿Qué actualidad tiene el trabajo del Pontificio Consejo?

Mons. Romer: Naturalmente, ya había una realidad antigua que sugería la creación del Pontificio Consejo para la Familia, pero en los últimos tiempos se concentraron los factores de manera dramática.

belleza2.jpgUno de esos factores consiste en que desde algunos decenios se trabaja con un argumento falso, el argumento maltusiano . Malthus, un pastor de la Iglesia Anglicana, defendía la tesis que el mundo ya no tenía comida suficiente para mantener la población, la que crecía, según él, más rápido que las posibilidades de producir alimento. Eso llevó a muchos países, por no decir que todos los países del mundo, a empezar a frenar la natalidad. Otro factor es la manipulación química, mecánica y de otros instrumentos para evitar la gravidez, lo que hizo que la natalidad se encuentre en una situación dramática.

El gran canciller de la República de Alemania, el católico Adenauer, decía que el problema de la natalidad no existe, porque la propia naturaleza humana lo asume. Pero él desconocía la fuerza de los anticonceptivos, y hoy Alemania llegó casi al punto cero de crecimiento demográfico. De suerte que en Alemania, incluso recibiendo a 200.000 extranjeros por año, la población sigue disminuyendo. Italia está un poco peor y España también, es decir, por debajo de cero.

HE: ¿Se observan cambios en esa situación?

Mons. Romer: Hay síntomas de conciencia sobre ella. Y el Papa Juan Pablo II tuvo el mérito de llamar la atención sobre esa realidad, mostrando todas esas previsiones erróneas, que van en contra de la naturaleza humana; y de mostrar que no se puede recurrir a métodos que oprimen a la mujer, con toda la influencia que eso tuvo, y tiene, sobre la salud y equilibrio psíquico femeninos.

Y eso es algo que no se tomó en consideración.

El Papa sintió todo eso, lo analizó y comenzó a clamar. Ese clamor son sus documentos, la Familiaris consortio y otros magníficos documentos donde repone este estupendo anuncio: la belleza de la familia.

Cuando todos los elementos destructivos se encuentran evidentemente aliados a la maldad y a la pereza humanas, sin pensar en la dignidad de la mujer y del hombre, ni en la belleza del matrimonio; solamente se propaga lo más fácil.

Estas últimas décadas han estado fuertemente marcadas por algo que siempre hubo en la humanidad: el sexualismo acentuado. Pero hoy se convirtió de un pansexualismo tan grande, que en las escuelas primarias y secundarias de casi todos los países el Estado exige una educación sexual que es, en realidad, una des-educación, en la que se instruye cómo usar anticonceptivos antes de haber aprendido el significado del propio cuerpo, antes de entender la grandeza de la naturaleza humana, de la familia y del amor, y antes de comprender la belleza de asumir esa responsabilidad. Antes de eso se enseña el abuso .

HE: ¿Cuál es la mayor dificultad que hoy enfrenta la familia?

Mons. Romer: Muchos gobiernos quieren mostrarse modernos y, para no perder votos, sus parlamentos siguen los oleajes movidos por pequeños grupos que saben manipular a la opinión pública, y votan leyes contrarias al bien de la familia. Un ejemplo de ello son los homosexuales, que son un pequeño grupo, significativo pero pequeño. Se trata de una argumentación falsa y mentirosa, que logra vencer y convencer a ciertos políticos poco preparados. Un ejemplo de esos argumentos falsos es el siguiente: todos tienen los mismos derechos; luego, no puede hacerse discriminación.

¿Qué político tiene el valor de hablar contra ese argumento, aparentemente tan claro, pero sólo aparentemente?

Estoy de acuerdo en que nunca se puede discriminar. Pero pregunto: ¿qué es discriminación? La respuesta tiene que ser doble. Discriminar es tratar de modo diferente dos cosas iguales; pero, también, es tratar como si fueran iguales a dos cosas diferentes.
Es decir, la familia –en la que un hombre y una mujer se comprometen por el matrimonio a la fidelidad y son capaces de dar vida nueva, de mantener la sociedad por la procreación humana, creando ambiente para un niño– está siendo equiparada a la unión de dos homosexuales, o sea, de dos hombres o dos mujeres que no tienen las mínimas condiciones para ser fuente de vida y factor constructivo para la sociedad humana. No se trata solamente de la Iglesia, aquí se trata del futuro de la sociedad humana.

Por lo tanto, ciertos políticos, por ignorancia o –pienso que no– intencionalmente, se sirven del falso argumento de que no se puede discriminar y así discriminan brutalmente el matrimonio, la única institución que puede ser fuente de vida para la sociedad.

HE: A propósito de discriminación…

Mons. Romer: Con lo que acabo de decir, no quiero jamás discriminar a los homosexuales. Hay personas que hablan mal de los homosexuales, que quieren maltratarlos y no sé qué más.

Estoy en contra de eso. Como persona, como individuo, todo homosexual debe ser respetado, desde que no convierta su homosexualidad en un peligro para otras personas. Por ejemplo, haciendo propaganda en Internet para que otros jóvenes se hagan homosexuales.

Pero él, como persona, siendo un factor constructivo en la sociedad, debe sentir el respeto hacia su dignidad personal, imagen de Dios.

No se puede discriminar al matrimonio, puesto que no se puede igualar una unión homosexual al matrimonio.

La unión entre dos homosexuales no puede elevarse jamás a matrimonio o al nivel del matrimonio, ni próxima al matrimonio. Si tienen amistad entre sí –existe el derecho a la amistad–, puede ser protegida por la ley civil. Pero jamás elevarla a un contrato a semejanza de la dignidad matrimonial.

HE: ¿Y qué espera el Pontificio Consejo del nuevo Papa?

Mons. Romer: Con Benedicto XVI se abre un gran panorama para las actividades del Pontificio Consejo para la Familia.

A inicios de la década del 80, cuando Juan Pablo II realizó el Sínodo de los Obispos sobre el tema de la familia, el cardenal Ratzinger recibió la función de relator principal del Sínodo, es decir, el responsable de coordinar todos los trabajos y de, finalmente, presentar a los obispos la gran síntesis de todo el trabajo realizado. Y lo hizo de manera magistral. De modo que tiene cautivo su corazón en el tema de la familia.

Además de provenir de una hermosa familia católica de Baviera. En sus escritos él se refiere a eso, y se nota el amor que el tiene por ese don de Dios que es la familia.

 

Su voto :
0
Resultado :
0
- Votos : 0

Artículos Recomendados

Continúa la saña de la persecución a la Iglesia: el caso de la diócesis china de Fuzhou

ras el acuerdo entre la Santa Sede y el gobierno chino el año pasado, el acoso a la Iglesia se ha mantenido y según muchos testimonios se ha acentuado. Miremos el caso de Fuzhou....Más

Papa envió mensaje por accidente aéreo en Etiopía

La comunicación está firmada por el Cardenal Secretario de Estado...Más

Papa en el Ángelus: No dialogar con el demonio

El Pontífice rezó ayer el Ángelus del primer domingo de Cuaresma...Más

Papa para la Jornada Mundial por las Vocaciones: Arriesgarse por la promesa de Dios

Con ocasión de la próxima Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el Papa Francisco dio a conocer su mensaje, que lleva como título "La valentía de arriesgar por la promesa de Dios"...Más

En mayo, el Papa visitará Bulgaria y Macedonia del Norte

Entre los días 5 y 7 de mayo próximos el Papa Francisco hará una visita apostólica más...Más

Últimos vídeos   ‹‹‹

Copyrigth Heraldos del Evangelio - Todos los derechos Reservados.