Agradecimientos a la Madre del Buen Consejo

Publicado 2009/04/30
Autor: Redacción

No podían dejar de ir, pues, hasta allí para agradecer a la Reina del Cielo la insigne gracia del reconocimiento pontificio.

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El Santuario de Nuestra Señora del Buen Consejo, en Genazzano —pequeña aldea, a unos 50 km. al sur de Roma, que preserva su encantadora arquitectura medieval—, abriga el célebre y milagroso fresco de la Virgen con el Niño, devoción que estimula a una confianza sin límites en la materna asistencia de María. Devoción, también, de las más difundidas y arraigadas entre los Heraldos del Evangelio, acostumbrados a ser atendidos por tan buena Madre.

No podían dejar de ir, pues, hasta allí para agradecer a la Reina del Cielo la insigne gracia del reconocimiento pontificio.

Cerca de 800 fueron recibidos de corazón abierto por los frailes agustinos, responsables del Santuario, que pudieron participar de una Misa solemne, tener largos coloquios espirituales con su Protectora y aún terminar la jornada con una procesión-desfile, encabezada por la banda sinfónica de Los Caballeros del Nuevo Milenio, por las sinuosas y pintorescas callejuelas del pueblecito, conquistando la admiración y aplauso de la simpática población local.