Formación religiosa

Publicado 2009/05/04
Autor: Redacción

Es indispensable que para atender ese profundo deseo de lo Absoluto, que es una constante inquietud en el joven, se le ofrezca una formación religiosa completa.

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El creciente interés que las nuevas generaciones manifiestan por la Religión viene a confirmar la acertada constatación del Papa de la existencia de "una juventud que expresa un deseo profundo, a pesar de posibles ambigüedades, de aquellos valores auténticos que tienen su plenitud en Cristo" (Novo Millennio Ineunte, 9).

 

 

Se hace, pues, indispensable que para atender ese profundo deseo de lo Absoluto, que es una constante inquietud en el joven, se le ofrezca una formación religiosa completa, que incluya no sólo el estudio de la Doctrina Católica y de las Sagradas Escrituras, sino también que a través de la frecuencia de los sacramentos, por la oración y por la práctica de la virtud, los lleve a reencontrar a Cristo.

 

 

Si los siglos venideros deben ser cristianos, es necesario desde ahora mismo presentar a los jóvenes "una opción radical de fe y de vida, señalándoles una tarea estupenda: la de hacerse «centinelas de la mañana» (cfr. Is 21, 11-12) en esta aurora del nuevo milenio" (Novo Millennio Ineunte, 9).

 

 

2a.jpgSe busca apelar a la generosidad común a los corazones juveniles, para despertar en ellos una conciencia cristiana, que los lleve a tener un comportamiento ético, responsable y solidario frente a la Iglesia y a los hombres, y los comprometa en los esfuerzos de la nueva evangelización.

 

 

No se debe tener ningún recelo de proponerles el alto objetivo que el Papa anhela para todo católico: "Es urgente, hoy más que nunca, que todos los cristianos vuelvan a emprender el camino de la renovación evangélica, acogiendo generosamente la invitación del apóstol a ser «santos en toda la conducta» (1 Pe 1,15)" (Christifidelis Laici, 16).