La Iglesia, formada por seres humanos está siempre necesitada de purificación, recuerda el Papa en el Ángelus

Publicado 2013/01/21
Autor: Gaudium Press

El Pontífice comentó el Evangelio de las Bodas de Caná

Ciudad del Vaticano (Lunes, 21-01-2013, Gaudium Press) La unidad de los cristianos y la paz en el mundo fueron dos de los temas tratados ayer en la oración del Ángelus. "La Iglesia es esposa de Cristo, que la hace santa y bella con sus gracias. Sin embargo, esa esposa formada por seres humanos está siempre necesitada de purificación, y una de las faltas más graves que deturpan el rostro de la Iglesia es aquella que perjudica su unidad, en particular las históricas divisiones, que separaron a los cristianos y que todavía no fueron superadas", dijo Benedicto XVI en ocasión de la Semana anual de la Oración para la unidad de los cristianos.

1.jpgEl Evangelio de ayer narró el episodio del primer milagro de Jesús en las Bodas de Caná. El Santo Padre, explicando el significado simbólico del evento, destacó que "Jesús se revela como Esposo mesiánico, viniendo para establecer con su pueblo una nueva y eterna Alianza". Así, el vino "es símbolo de la alegría de este amor, pero también alude a la sangre que Jesús derramará para confirmar su pacto nupcial con la humanidad".

Recordando que la Iglesia "es la esposa de Cristo", llamada a la santidad y continua purificación por su aspecto humano, Benedicto XVI alentó a los cristianos a orar para que "podamos realizar ‘Aquello que el Señor exige de nosotros' (Mq 6,6-8)", usando las palabras del tema de la Semana de la Oración por la unidad de los cristianos.

"A la oración por la unidad de los cristianos"- prosiguió el Papa - "me gustaría incluir un pedido más por la paz, para que en los diversos conflictos infelizmente en curso, cesen las masacres de civiles indefensos, que toda forma de violencia tenga fin y para que se encuentre el coraje para la realización del diálogo y de negociaciones".

En el saludo en lengua española, el Papa destacó el milagro de Caná en Galilea, donde Jesús "vino para llenar con su don la plena salvación del hombre, pues éste solo no puede alcanzarla. Aceptar el don ofrecido, el don de la fe y la esperanza en Cristo es lo que llena el corazón humano. Hoy pedimos también el don de la unidad de los cristianos".