"Antes que nada, la primacía de la oración" - El último Ángelus de Benedicto XVI

Publicado 2013/02/26
Autor: Gaudium Press

Mucho antes de que llegara el Papa, la Plaza de San Pedro estaba repleta de fieles

Ciudad del Vaticano (Martes, 26-02-2013, Gaudium Press) Este domingo, mucho antes del inicio del Ángelus, millares de peregrinos ya esperaban en la Plaza de San Pedro para rezar, por última vez con Benedicto XVI y participar de este evento histórico.

Muchos de los fieles presentes portaban banderas de diversos países o traían cintas o carteles con mensajes y agradecimientos escritos en diferentes idiomas.

Cuando el Papa apareció en la ventana de sus aposentos, los más de cien mil peregrinos que llenaban la Plaza y calles adyacentes lo aclamaron largamente con vivas y aplausos.

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El Papa inició su tradicional homilía comentando el Evangelio de la Transfiguración del Señor, narrado por San Lucas. Él recordó que el evangelista pone en relieve el hecho de que la Transfiguración de Jesús se dio mientras él estaba rezando, cuando Nuestro Señor estaba más unido al Padre, en oración, recogido en lo alto del monte Tabor en compañía de pocos discípulos, Pedro Santiago y Juan.

El Santo Padre afirmó que al meditar ese pasaje podemos sacar algunas lecciones para la vida espiritual: "Antes que nada, la primacía de la oración, sin la cual todo el trabajo de apostolado y de caridad se reduce al activismo. En la Cuaresma, aprendemos a dar el justo tiempo a la oración, personal y comunitaria, que da emoción a nuestra vida espiritual. Además de eso, la oración no es un aislarse del mundo y de sus contradicciones."

Recordando su Mensaje para la Cuaresma, Benedicto XVI dijo que la vida cristiana es un continuo subir al monte del encuentro con Dios. Es un subir a ese monte para después bajar de él trayendo el amor y la fuerza que de él derivan, y así poder servir a nuestros hermanos y hermanas con el mismo amor de Dios.

"El Señor me llama 'a subir al monte' "

Benedicto XVI quiso, entonces, con la misma calma, tranquilidad y seguridad con que venía conduciendo la Audiencia, aplicar las enseñanzas del evangelio de San Lucas para sí:

"Queridos hermanos y hermanas, esta Palabra de Dios yo la siento de modo particular dirigida a mí, en este momento de mi vida. El Señor me llama a 'subir al monte', para dedicarme todavía más a la oración y la meditación. Pero esto no significa abandonar la Iglesia, sino al contrario. Si Dios me pide eso, es precisamente para que yo pueda continuar sirviéndola con la misma dedicación y el mismo amor con el cual lo hice hasta ahora, pero de un modo más adecuado a mi edad y mis fuerzas".

"No abandono la Iglesia, al contrario. Continuaré sirviéndola con la misma dedicación y el mismo amor": palabras de Benedicto XVI pronunciadas en su último Ángelus como Pontífice.

Peregrinos de lengua portuguesa

Para los peregrinos de lengua portuguesa el Papa dijo en su saludo: "Queridos peregrinos de lengua portuguesa que vinisteis a rezar conmigo el Ángelus: gracias por vuestra presencia y todas las manifestaciones de afecto y solidaridad, en particular por las oraciones con que me estáis acompañando en estos días. Que el buen Dios os colme de todas las bendiciones". (JS)