Julio, mes de congresos

Publicado 2009/09/04
Autor: Redacción

Donde dos o tres estén reunidos en Mi nombre, ahí estaré Yo en medio de ellos” (Mt 18,20), enseña Nuestro Señor.

 

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Donde dos o tres estén reunidos en Mi nombre, ahí estaré Yo en medio de ellos” (Mt 18,20), enseña Nuestro Señor.

Esta fue la experiencia que tuvieron los participantes de los dos congresos promovidos por los Heraldos del Evangelio en las dependencias adyacentes al seminario de esta asociación, en el Gran São Paulo.

Congreso del Sector Femenino

En el VIII congreso del sector femenino de los Heraldos, del 16 al 19 de Julio, participaron más de 500 jóvenes, procedentes de nueve países.

El día comenzaba con la Santa Misa en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, seguida de la bendición con el Santísimo Sacramento. Durante todo el evento, el Santísimo quedó expuesto en adoración permanente, inclusive durante la noche, atrayendo a la oración a las jóvenes congresistas.

La programación en torno del tema “el pecado y la gracia” fue atrayente y variada, intercalando palestras ilustradas con piezas teatrales y proyecciones de videos, rosarios procesionales, cantos y círculos de estudio.

La animada convivencia favoreció un mayor conocimiento del carisma de los Heraldos del Evangelio, dando con esto la posibilidad de discernir la propia vocación.

Como es costumbre en estos eventos, hubo bautizos, primeras comuniones, y confirmaciones. El término del congreso se dio con una solemne Misa presidida por el Presidente General de los Heraldos, Mons. João S. Clá Dias, que manifestó gran regocijocon el fervor de las jóvenes y las estimuló a perseverar en la vida de piedad.

Congreso de Cooperadores

Con el mismo espíritu de devoción a Jesús Eucarístico y a su Santísima Madre, se realizó entre los días 24 a 26 de julio el VI Congreso Internacional de los Cooperadores de los Heraldos del Evangelio, reuniendo 700 participantes de 13 países.

En un ambiente de estima mutua y entusiasmo, los congresistas pudieron profundizar sus conocimientos de la moral católica, expuesta en reuniones ilustradas con piezas de teatro y animados debates. El acto más importante de cada día era la Santa Misa, seguida por la Adoración Eucarística.

Tatiane Lacerda, de Montes Claros (Brasil), expresó el sentimiento general con estas palabras: “aquí en los congresos llenamos el corazón de gracias, transformamos nuestros pensamientos, nos reabastecemos de fe y amor, y recibimos luces para enfrentar nuestros problemas del día a día. Es realmente un sitio de formación espiritual para cada uno de nosotros”.